![]() Obra EN EL OSCURO CORAZÓN DEL BOSQUEHay obras que son como un torrente, que parten de una idea, un deseo, una tensión interior… En otras todo parece transcurrir como un río que se desliza, inevitablemente, por una llanura, hacia el mar. Obras que requieren de años de esfuerzos para que el parto suceda, y otras que da la impresión “que se escriben solas”, que llega una voz misteriosa y te dicta cada una de sus palabras. Esto último me ha pasado con este texto. Las sensaciones acumuladas brotaban en palabras ante mi ordenador con una gran facilidad. Tal vez porque Mozart y Marco Aurelio, dos de mis guías, aparecen como referentes básicos de este texto y me llevaron de la mano, con sus latidos, su sensibilidad, sus ritmos y su indagación, por EL OSCURO CORAZÓN DEL BOSQUE que nos rodea.
Como en todas mis otras obras hay un intento estilístico de situar la peripecia de unos personajes concretos en un ámbito y unas formas determinadas. Los cinco personajes de esta obra viven una serie de conflictos y situaciones que nos sirven para dibujar su carácter y su destino. Los protagonistas son unos viejos gatos en un caserón de campo abandonado. Allí reviven los ecos, dimensiones y emociones de otros tiempos, y la búsqueda de un futuro imposible ante un mundo nuevo que destruirá todo lo anterior. El tiempo y el espacio se convierten en protagonistas del drama, al tomar cuerpo y dimensión escénica. Paralelamente se viven dos historias de amor, la de los personajes que ven cerrarse el horizonte de su vida, y la de los personajes que empiezan el camino, y que, al descubrir el amor, encuentran un nuevo sentido a sus vidas. El mundo del circo aporta unas pinceladas al cuadro, como el mundo barroco y decadente de los jardines del pasado o de la música de Mozart, con la mirada filosófica -escéptica y resignada- de Marca Aurelio, y su importante obra Meditaciones. José luis Alonso de Santos AutoresRepresentaciones
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