LA AMÉRICA DE EDWARD HOPPER

Obra

LA AMÉRICA DE EDWARD HOPPER

Me he acercado al universo del pintor norteamericano Edward Hopper y he seleccionado 12 cuadros. He imaginado que esas 12 pinturas se ordenaban en un calendario. Así, nos ayudan a visualizar el paso del tiempo, a enmarcar en el espacio las estaciones de las emociones y los acontecimientos: un ciclo.

El lugar básico donde sucede la obra es la habitación de un hotel. A esa habitación anónima, se le van superponiendo otras, en distintos puntos del planeta: un pueblo costero del Mediterráneo, Nueva York, Boston, Polonia...

Los personajes, un hombre y una mujer, transitan por esas habitaciones y también mudan su piel. Juegan. Juegan a encontrase escondiéndose en falsas identidades, poniéndose nombres distintos, acentos en su lenguaje, vistiéndose para disfrazarse, disfrazándose para desnudarse. Juegan a saber de su verdad íntima inventando cuentos.

Estos dos contadores de cuentos, magos de las palabras, van tejiendo un universo donde la risa, el deseo, la sensualidad, la intimidad, el desafío y la imaginación para inventarse la vida, ponen notas vibrantes, emocionantes, a lo largo de la acción.

La obra es un laberinto, y en su recorrido hay un hilo de suspense. Hasta llegar a la habitación donde el tiempo lineal se rompe, la ficción y la realidad no sólo se confunden sino que se convierten en una misma cosa, una misma categoría, una misma verdad.

La obra cabalga siempre entre dos orillas: Europa, como lugar de los orígenes ancestrales y depositaria de un pasado al que es preciso mirar y asumir. América, como lo nuevo, como un lugar incierto y en construcción.

En ese tránsito entre una orilla y la otra, entre un mes y otro, entre una habitación y la otra, entre una identidad y la otra, siempre el riesgo, los precipicios que abre la vida: la locura, la pérdida, el abandono, la negación, la muerte… y más allá de esos abismos siempre la palabra, como un indicador de la esperanza.


La América de Edward Hopper es una obra de fe. Confía en encontrar la otra orilla, la propia América.

Autores

Representaciones

  • XVII Muestra 11/11/2009 TEATRO ARNICHES
    Compañía: TEATRE DE PONENT
    Duración: 125 minutos

    Director: EVA HIBERNIA

    Actores:

    ALICIA GONZÁLEZ LAÁ y JOAQUÍN DANIEL

    Ficha Técnica:

    Reparto:
    ALICIA GONZÁLEZ LAÁ
    Vera, Miranda, Shahrasad

    JOAQUÍN DANIEL
    Tomás, Padre, El Extraño que se parece a Tomás

    Equipo Artístico:
    Ayudante de dirección: JÚLIA BEL
    Escenografía: JON BERRONDO
    Vestuario: ROMANA REDLOVA
    Iluminación: QUICO GUTIÉRREZ (aai)
    Espacio sonoro: MARC MARTÍN
    Caracterización: DAVID MANAU
    Realización vídeo: MIQUEL ÀNGEL RAIÓ
    Post-producción vídeo: FRANCESC SITGES-SARDÀ
    Motion graphics: ANNA PARETAS
    Utillería y regidoría: FRAN CRUZ
    Maquinista: SERGI GARCÍA
    Jefe de maquinaria: JOAN SEGURA
    Técnico de iluminación: ELM COSTA
    Técnico de sonido: XEVI SAENZ
    Realización escenografía: LA FORJA DEL VALLÈS y JORDI CASTELLS i PLANAS
    Realización vestuario: GORETTI
    Fotografía: DAVID RUANO
    Fotografías del espectáculo: ANNA PADRÓS
    Producción executiva: NEUS COLLADO y MÒNICA LUCCHETTI
    Agradecimientos: CHECHU GARCÍA, GARY SHOCHAT, JAVIER RAPALLO, MARC JARDÍ, GASTÓN EL AVENTURERO, AUDI MARTURANO, EUGENI SANS, INSTITUT DEL TEATRE

    Resumen:

    Vera y Tomás son una joven pareja. Por motivos del trabajo de Tomás siempre se están trasladando de un lugar a otro. En un pueblo de la costa mediterránea Vera, de manera sorprendente, encuentra la misma máquina de escribir con la que jugaba a escribir cuentos junto a su hermano gemelo, que murió siendo adolescente. A partir de ese hallazgo, los juegos de Vera y Tomás se complican y la ficción de las palabras empieza a materializarse.