SILENCIO... VIVIMOS

Obra

SILENCIO... VIVIMOS

“Silencio... vivimos” toma el título de la producción homónima que protagonizó Adolfo Marsillach a finales de los sesenta y el contenido de casi todas las series que creó: “Silencio… se rueda”, “Silencio… estrenamos” y, por supuesto, “Silencio… vivimos”.

Marsillach, que odiaba las etiquetas, no quiso perpetuarse en el medio audiovisual para que no le colgasen el sambenito de “hombre de televisión” pero, sin pretender obviar su enorme e importantísima labor teatral, es justo reconocer que todas sus producciones gozan de una salud envidiable a pesar de los años transcurridos lo que le convierte, a pesar suyo, en un auténtico HOMBRE DE TELEVISIÓN.

¿El secreto? Historias interesantes, inquietantes, divertidas, diálogos inteligentes servidos por buenos intérpretes y una puesta en escena moderna que rompía la cuarta pared (la pantalla en este caso) cuando Marsillach se dirigía como autor al público.

El problema de esta adaptación ha sido seleccionar los mejores textos de unos capítulos que, en su conjunto, ya constituían una selección de mejores textos. Difícil. Afortunadamente, por decir algo, las limitaciones de una puesta en escena teatral descartaron los capítulos con demasiadas localizaciones, o demasiados personajes, hasta que la mejor de la mejor de las selecciones nos dejó con quince capítulos de los que, finalmente, utilizamos ocho que (perdón, Adolfo) recortamos, exprimimos y fusionamos con textos robados de entrevistas, prólogos y programas de mano escritos por el propio Marsillach. Todo un experimento.

El tema global de “Silencio… vivimos” es, como es natural, la vida. O mejor, sus instrucciones de uso, ya que está visto que nadie nace enseñado y que, por mucho que nos adviertan, seguimos tropezando una y otra vez en las mismas piedras. Uno de los tropezones que más a gusto repetimos es el del amor; su abuso o falta del mismo porque del amor sólo sabemos una cosa cierta: que no podemos estar ni con él, ni sin él.

Y así, a la búsqueda de ese amor que nos haga olvidar la búsqueda del amor, transcurren nuestras vidas, haciendo ver como que hacemos algo, entreteniéndonos con el trabajo o el arte, yendo de un lado para otro con aire preocupado como esos ratoncitos que corren desesperadamente luchando por sobrevivir, sin saber nunca qué enemigo nos estará acechando, ni de qué frase nos arrepentiremos, ni qué mirada no nos van a perdonar…

Vivir no es fácil. Nada es lo que parece. Todos pretendemos ser lo que no somos. Todos actuamos como personajes, a menudo secundarios, de una obra –la vida- llena de momentos difíciles a caballo entre el aquí y el mutis definitivo. La vida es una de las mejores farsas así que, escojamos nuestro mejor vestuario, revisemos nuestras máscaras y preparémonos porque siempre está a punto de alzarse el telón.
Silencio… vivimos.

Autores

Representaciones

  • XVI Muestra 16/11/2008 TEATRO PRINCIPAL
    Compañía: VARELA PRODUCCIONES/CÍA. DE BLANCA MARSILLACH
    Duración: 90 minutos

    Director: JOSEP MARÍA MESTRES

    Actores:

    LAURA DOMÍNGUEZ, CARLOS HEREDIA, VELILLA VARBUENA y SERGIO TORRICO

    Ficha Técnica:

    Dramaturgia: Paco Mir
    Ayudante de dirección: José Luis Arellano
    Escenografía: José Luis Raymond
    Ayudantes escenografía: Bengoa Vázquez, Laura Ordaz
    Iluminación: Juanjo Llorens
    Vestuario: Ikerne Giménez
    Ayudante de vestuario, Marta Fenollar
    Diseño peluquería: Alberto Lloret
    Sonido: Víctor Rodríguez Ruíz, Daniel Giménez
    Fotografía: Pedro Gato
    Diseño gráfico: Ricardo Simeone
    Producción y distribución; Varela Producciones Multimedia y La Compañía de Blanca Marsillach
    Productora: Elise Varela
    Jefe de producción: Elsa Arévalo
    Producción de inauguración: Paloma López Vázquez
    Distribución: Blanca Marsillach
    Jefe de distribución: Alicia Estrada Ramos
    Jefe de gerencia: Víctor Rodríguez Ruiz
    Regidores: Tania Gago, Carlos Goulard
    Luminotécnico: José Puente
    Administración: Jaime Serrano de los Santos, Celia Serrano de los Santos
    Construcción de escenografía: Dream Factory
    Transporte decorados: Esteban Sabroso
    Prensa: Pilar Pont

    Resumen:

    Una comedia dramática en la que el amor, las relaciones paterno-filiales, el mundo de la coca y del alcohol, y en general, los conflictos propios de las sociedades modernas se dan cita.