![]() Obra ANTÍGONA 18100-7Una mujer vigilada, como cualquiera de nosotros.
Una mujer en medio del tráfico, las noticias de televisión, la publicidad. Una mujer que sabe lo que han dicho en las Cortes, lo que aconseja la megafonía de los centros comerciales, lo que sugiere la comodidad, el orden y el sentido común. Una mujer diciendo adiós, una mujer que sabe que va a morir… Se ha hablado de la arrogancia de Antígona y el mismo Sófocles hace mención de ella en su tragedia. Tal vez sea la inocencia, en su más profundo sentido, la que procura ese atributo a nuestro personaje cuando se enfrenta a la tiranía. Ante la soberbia de Creonte, la inocente humanidad de Antígona no puede más que recordarle su locura. Y quizá sea la misma inocencia y su estimulante arrogancia al defenderse, la que nos hace amar a esta muchacha y emocionarnos con su destino trágico. Sin duda, ese ha sido el motivo que ha dado pie a una versión que pretende reflexionar sobre el personaje y su actualidad. Antígona se muestra como una mujer, también un hombre, por qué no, viviendo a nuestro lado, inmersa en nuestro presente. A semejanza con lo que acontece a Creonte, hay cosas que las dictaduras no pueden consentir y leyes con las que el poder, cualquier poder, atenta contra la humanidad. Por eso siempre habrá quien se le oponga y por eso, mientras paseamos o acudimos a una cita, en cualquier esquina de cualquier lugar, podemos encontrarnos con Antígona, sin saberlo. Esta sugerencia es la que ha ido tramando las sucesivas escenas y ha dado pie a la escritura de nuevos textos, que han completado esta versión titulada ANTÍGONA 18100-7, como esos números que se colocan al pie de las fotos de quienes han sido fichados por la policía. Y es que el poder puede hacer incluso de la inocencia, culpa. Aurelio Delgado. AutoresRepresentaciones
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