LA TIERRA

Obra

LA TIERRA

“Para José Ramón Fernández en la comunidad de la memoria. Antonio Gamoneda. 18-V-94”. Me dejó escritas esas palabras, con su letra de aristas violentas, en la página 163 de su libro Edad. Había sonreído cuando le pedí que me firmase precisamente en aquel poema: “Malos recuerdos”. El mismo poema que ha reproducido Inconstantes en el marcapáginas que entregan a modo de programa de mano. Aquella tarde, en el Círculo, había estado presentando el libro editado por Calambur. Su poesía era, dijo, la salvación de una memoria infeliz.
Yo venía reflexionando, desde hacía tiempo, acerca de nuestra querencia por el silencio cómplice, cuando alguien mata a millones de personas, cuando alguien le arranca las uñas a unos terroristas. Tenía siempre en la cabeza un libro reciente, “La escritura o la vida”, de Semprún, uno de los libros que me han edificado como persona. Estaba empezando a escribir una historia acerca de la culpa de los que callan. Se iba a titular “La tierra”. Ese mismo día, el 18 de mayo, en otra parte de Madrid, un muchacho llamado Julio Aparicio tocaba el cielo con las manos.

Terminé “La tierra” en 1997, a tiempo de incorporarme a un proyecto que se ha hecho célebre, “Las manos”. “La tierra” ha vivido un duermevela de diez años. Recuerdo la llamada de Efe contándome que era finalista del Tirso de Molina. Recuerdo la llamada de

Marga para publicarlo en Primer Acto. Recuerdo la llamada de Fulgencio, la lectura de Juan Simón, el libro de la ESAD de Murcia, la puesta en escena de Luisma en aquella escuela, y también la lectura de Horacio en Santiago de Chile y la de Luismi en Madrid, la edición en Internet de Plácido. Recuerdo el comentario de Amestoy: “hay un chico de mi curso en la RESAD que ha hecho un trabajo muy bueno sobre “La tierra”. El chico era Emilio del Valle, que ha llevado esta obra en la mochila durante años, desde entonces, que ha convencido a su compañía y al lucero del alba para montarla pese a las dificultades de producción que entraña, pese a que una producción como esta es casi un acto de locura en el mercado actual.

Llegan a Alicante. A la obra le quedan, a estas alturas, media docena de funciones, creo, por otras tantas ciudades de España. Del trabajo serio y apasionado de este director, este equipo y estos actores tan sólo quedará, dentro de poco, el recuerdo de algunos miles de personas. Sólo puede decir que el mío, mi recuerdo, no se borrará nunca.

José Ramón Fernández

Autores

Representaciones

  • XV Muestra 16/11/2007 TEATRO PRINCIPAL
    Compañía: [IN]CONSTANTES TEATRO
    Duración: 90 minutos

    Director: EMILIO DEL VALLE

    Actores:

    MIRIAM MONTILLA, TERESA NIETO, JORGE MUÑOZ, QUICO GARCÍA, ANDRÉS GONSÁLVEZ, MANUELA PASO, ÁNGEL JODRA, CHEMA DE MIGUEL, FÉLIX ESTAIRE, EMILIO DEL VALLE y FRANCISO RAMÍREZ

    Ficha Técnica:

    Reparto
    María: Míriam Montilla
    Pilar: Teresa Nieto
    Miguel: Jorge Muñoz
    Fernando: Quico García
    Juan (Hijo): Andrés Gonsálvez
    Adrián Marchante
    Mercedes: Manuela Paso
    Pozo: Ángel Jodra
    Juan: Chema de Miguel
    Pablo: Félix Estaire
    Hombre 1: Emilio del Valle
    Hombre 2: Francisco Ramírez

    Equipo de dirección
    Dirección: Emilio del Valle
    Ayudante de dirección: Jorge Muñoz

    Equipo artístico y técnico
    Autor: José Ramón Fernández
    Movimiento: Teresa Nieto
    Iluminación: Jose Manuel Guerra
    Escenografía: Emilio del Valle, Francisco Ramírez, Elisa Sanz
    Vestuario: Elisa Sanz
    Composición musical: Montserrat Muñoz
    Dirección Técnica: Francisco Ramírez
    Espacio Sonoro y audiovisual: Jorge Muñoz
    Cartel: Jorge Muñoz
    Fotografía del cartel: Pepe Torrente
    Realización Escenografía y Utilería: Francisco Ramírez
    Realización Vestuario: Maika Chamorro
    Asesoría: Gómez Cuesta Asesores
    Producción: Carolina Solas, Sus Domínguez
    Distribución y gerencia: ARTETANGO

    Nuestro más sincero agradecimiento y reconocimiento a la dirección, profesorado y personal no docente del IES Vista Alegre, a la Ilustre Villa de Villadiego y a la familia Miguel, a Pablo, a Jorge, y a los padres de Andrés y Adrián.

    Resumen:

    Una mujer vuelve a su pueblo al cabo de los años con la excusa de la comunión de su sobrino y con la intención de levantar una losa de silencio que ha cubierto de ceniza a todos desde un hecho terrible ocurrido tiempo atrás.