![]() Obra FUGAEstreno Siempre me han gustado las historias de timadores. David Mamet, uno de mis autores preferidos, es un maestro de ellas. De hecho, si hago un repaso de las obras que he escrito hasta hoy, en todas ellas aparecen impostores de uno u otro modo. En el caso de Fuga, sin embargo, la voluntad de hacer una comedia de timadores era literal, el objetivo único era éste. Mientras se iba formando en mi cabeza el juego y la banda que lo iba a interpretar, un problema no acababa de resolverse. ¿Quién sería la víctima? Como casi siempre, el azar vino a ayudarme. Apareció en los periódicos la noticia que un conseller de la Generalitat presentaba su dimisión. Alguien había descubierto que un constructor que realizaba un montón de trabajos para la administración le había edificado su chalet particular por un precio irrisorio. Ya tenía a mi incauto. Un hombre con la vida destrozada por una tontería, por cuatro duros, un hombre que lo había perdido casi todo y al que mis compinches acabarían de limpiar.
“Fuga” es una comedia escrita hace doce años. Al releerla encuentro en ella algunas cosillas que cambiaría, pero puede ser divertida de narices. Y eso es lo que cuenta. Aquel conseller de la Generalitat, un par de años después, fue absuelto por un juez de todos los cargos que se le imputaban. Sinceramente, a quién le importa. Y como dijo aquél, no vamos a dejar que la verdad nos estropee una buena historia. Jordi Galcerán AutoresRepresentaciones
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