![]() Obra HASTA QUE LA BODA NOS SEPAREUtopía, Quimera e Ilusión. Hete aquí, querido espectador, como testigo de una resucitación. ¿Su nombre? Ramón Gómez de la Serna, o simplemente RAMÓN... ¡Pero con mayúsculas! No, querido espectador, no te hemos citado a un homenaje. Esto va a ser una resucitación egoísta: haremos que RAMÓN baje del Parnaso, con nuevas greguerías, y le pondremos el cucurucho de estrellas, que dijo Neruda, y la bata de mago al deshacedor del Universo. Lo precisamos para que nos devuelva la Risa, la Magia, el Asombro. Porque estamos enfermos de pragmatismo, heridos por la certidumbre, la hipercultura y la sinsorpresa. Confesémoslo. Somos infelices porque sabemos las probabilidades de que jamás nos toque la lotería, el día de la semana en que caerá nuestro último cumpleaños, sabemos que la Luna será una provincia sin luna. Somos, en fin, infelices porque tenemos “marcadas” las cartas de la vida, y el juego de la existencia ya no tiene aliciente. Por eso, convocamos hoy a RAMÓN a que aparezca, espectro irreal, surreal, anti-real; gurú cosmopolita del risueño In-existencialismo. Oh, tú, “monarca mental”, “Poeta máximo”; Oh, tú, el llamado “realista del mundo como no es”, hazte visible esta noche de Re-Presentación. Te conminamos a que nos cambies nombres y apellidos, a barajar nuestra biografía, a intercambiarnos las máscaras y papeles. Te rogamos que nos enseñes a balbucir, a jugar como niños, a mirarlo todo deslumbrados, con ojos desencajados y cubistas. Oh, tú, Ramón, “cinematógrafo de palabras”: en tu estudio revolotean ya desnudas las nuevas musas, blanca, negra y amarilla, llamadas Utopía, Quimera e Ilusión. ¡Hágase la noche, y después sólo las candilejas de la escena muestren lo que es digno de ensoñarse! ¡Retírese el telón adacadabrante, y comience ya la orgía metafísica! ¡RAMÓN, RAMÓN, RAMÓN! ¡Yo te conjuro! Roberto Lumbreras. ![]() AutoresRepresentaciones
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