![]() Obra LOS DOMINGOS NO HAY PIRATASMi abuela tenía un collar rojo y se inventó un juego. Lo llamaba "la isla del tesoro" y me parecía fascinante.
Tengo que reconocer que era muy sencillo. Se trataba de guardar su collar en una cajita y esconderlo como un tesoro para que los piratas que imaginábamos no lo encontrasen. Pero para mí era suficiente. Ahora, cuando pienso en mi habitación, la recuerdo llena de aventuras con mares, barcos e islas. Más tarde, a mi abuela se le olvidó el juego y otras muchas cosas. Dicen que cuando esto ocurre, algunos mayores acaban refugiándose en islas alejadas como náufragos sin recuerdos. Por eso, con mi abuela lejos de casa, me quedé sola para jugar. Y recuerdo que, entonces hice unos cambios. Me inventé un mapa con siete islas. Las que iban desde el lunes hasta el domingo. Precisamente, el día en que cada semana yo desembarcaba, con mi pequeño tesoro, en esa isla alejada para visitar a mi abuela. Y tengo la sensación de que, cada vez que le enseñaba el collar, aunque sólo fuera por un instante, ella se acordaba de todo. AutoresRepresentaciones
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