LA MANO DEL EMIGRANTE

Obra

LA MANO DEL EMIGRANTE

La mano del emigrante es una obra distinta y arriesgada.
Su construcción supone una manera diferente de contar buscando la lucha y el abrazo entre la imaginación y la realidad. Así entrelaza un relato de ficción, La mano del emigrante, un relato compuesto por fotografías realizadas por el autor, El álbum furtivo, y por último, un relato periodístico, Los náufragos.
El grueso de la obra gira en torno a la emigración. Nuestra emigración. Aquella que cargaba maletas de cartón, vestía pana y recorría el mundo buscando pan. O libertad.

El protagonista de la obra, Castro y sus compañeros trabajan en el hospital de Londres y se reúnen en la taberna Old Crow para jugar al billar y a los dardos, beber y compartir historias. Castro hipnotiza con la palabra, con sus recuerdos y con esa mano tatuada con tres pequeños pájaros marinos que esconde un dramático secreto de apego y de pérdida.

Solo se pierde lo que se quiere: lo demás se abandona. La aventura humana transcurre entre esas dos nociones: el apego y la pérdida. Emigrantes y náufragos- los otros protagonistas de la historia- viven esa experiencia al límite.
Uno de los personajes de Los náufragos, en testimonio real, cuenta cómo en el límite de las fuerzas el tronco al que se aferra se reblandece como una almohada de plumas donde depositar los “pensamientos de oro”. Palabra de náufrago.

Hay algo muy fuerte que une al emigrante y al náufrago. La lucha por la supervivencia y el ansia de una nueva vida. De otra vida.

La obra de Manuel Rivas nos fascina porque a través de la peripecia cotidiana de sus protagonistas –emigrantes, marineros- nos descubre el claro-oscuro de una parte importante (pero silenciada de nuestra historia).

El escenario
Al fondo del escenario limpio, la silueta de un muro. Un muro construido por maletas apiladas. Son las maletas del emigrante… son maletas móviles, que pueden dibujar el vano de una puerta, que se iluminan, que sugieren al abrirse los distintos espacios de la acción: la taberna, el hospital, la casa abandonada en la ensenada del Orzán, la cueva del topo que vivió aterrado la postguerra por miedo a la depuración fascista…

Pero también es el muro de contención del puerto, las rocas del muelle de pescadores por donde vuelven milagrosamente vivos esos náufragos devueltos por el océano, y que como los paíños de la mano del emigrante “vuelan a ras del agua y parecen caminar sobre ella”

Autores

Representaciones

  • XI Muestra 23/11/2003 TEATRO PRINCIPAL
    Compañía: TANTTAKA TEATROA
    Duración: 90 minutos

    Director: FERNANDO BERNUÉS

    Actores:

    Carlos Acosta
    Aitor Beltrán
    Teresa Calo
    Kike Diaz de Rada / Kandido Uranga
    Bingen Elortza
    Patxi Gonzalez
    Txema Gonzalez
    Fran Lasuen
    Rafael Martin
    Carmelo Moreno / Joserra Fachado

    Ficha Técnica:

    Adaptación teatral:   Fernando Bernues
    Escenografía:   Fernando Bernues, Jose Ibarrola
    Iluminación:    Xabier Lozano
    Vestuario:   Eli Elizondo
    Dirección técnica:   Edi Naudo
    Ayudante dirección:   Belen Cruz
    Realización escenografía:  Eskenitek
    Equipo técnico:   Carlos Acosta, David Bernues, Txema Gonzalez, Jon Zugasti
    Fotografía:    Xabier Aranburu
    Diseño gráfico:   Nu
    Comunicación y prensa:  Maite Arrese
    Gestión y administración:  Maite Forrotxategi, Elena Loyarte
    Ayudante de producción: Marian Garaiar
    Producción ejecutiva:  Koro Etxeberria
    Producción    Tanttaka Teatroa, S.L.
    Distribución:    Julio Perugorria
    Agradecimientos:   Arantxa Balenciaga, Xosé Estévez, J.J. Forcada, Aitzpea Goenaga, Peter Roberts, Herri Irratia y Centro Cultural Villa de Renteria.

    Resumen:

    Solo se pierde lo que se quiere: lo demás se abandona.
    La aventura humana transcurre entre el apego y la pérdida.
    Emigrantes y náufragos viven esa experiencia.