A QUIEN MADRUGA...

Obra

A QUIEN MADRUGA...

Nuestros personajes, seres anónimos, deambulan en un sitio fronterizo, indeterminado, en el que la vida se ha detenido. Todos son víctimas de algún dios o pronto lo serán, da igual cómo se llame este dios. Puede ser Dios propiamente dicho, el Futuro, la Historia, el Progreso... no importa su nombre, el asunto es que siempre salen jodidos los mismos. Estos básicamente son un número indeterminado de seres humanos que en todas las generaciones engrosan las filas de los “susceptibles de perecer por alguna gran Causa”, es como un remanente humano que apenas cuenta y están para lo que están, para que las cuentas de sacrificados nos salgan y como dice Sánchez Ferlosio: “En el principio no fueron, ciertamente, los dioses de los cielos los que impusieron sacrificios a los hombres en la tierra, sino los sacrificios de los hombres de la tierra los que pusieron dioses en el cielo. Por consiguiente, no es que el sacrificio haya sobrevivido al cambio de los antiguos dioses, sino que es la perpetuación del sacrificio lo que demuestra que los dioses no han cambiado. ¡De nombre habrán cambiado, y de vestido, no de condición, como demuestra la renovada aceptación del sacrificio!”.

Claro que podemos pensar que estamos a salvo porque vivimos en una sociedad moderna y desarrollada, en la que la Razón ilumina nuestras decisiones. Pero a nada que miremos debajo de la alfombra, veremos que en nuestra vida cotidiana “sacrificamos” el dolor y el sufrimiento como moneda de cambio para recibir algo a cambio...en el futuro.

Los personajes de A quien madruga... son anónimos porque representan a la gente, a la persona cualquiera. No son protagonistas de nada, porque en la vida no hay protagonistas, sólo los hay en esa gran ficción que es la Historia de la Humanidad. Así ellos se preguntarán, deambularán, dialogarán, monologarán en un intento de explicarse por qué, por qué es necesario el sufrimiento y quienes son los que deciden que esto ha de ser así.
Pensamos que el sufrimiento no puede ser gratuito, infundado e irreparable, ¡tiene que ser creador y motivado! ¡tiene que tener sentido! Pero no lo tiene.
Las cosas no tienen un sentido, cada una tendrá el suyo y habrá innumerables cosas que ni lo tengan. No hay hilo conductor. Actuamos como si lo hubiera y nos hemos vuelto ciegos a la vida.

Habrá que inventarse mejores dioses. O dedicarse a ser feliz. O dejar de madrugar. Porque ya sabemos: A quien madruga…

Autores

Representaciones

  • XI Muestra 16/11/2003 CENTRO SOCIAL «GASTÓN CASTELLÓ»
    Compañía: CAMBALEO TEATRO
    Duración: 60 minutos

    Director: CARLOS SARRIÓ

    Actores:

    ARSENIO JIMÉNEZ, ANTONIO SARRIÓ, BEGOÑA CRESPO, CARLOS SARRIÓ, JULIO C. GARCÍA

    Ficha Técnica:

    Espacio escénico y vestuario:   Pablo Almeida, Gonzalo Buznego
    Diseño de iluminación: Carlos Sarrió
    Técnico de iluminación y sonido:   Francisco Ruiz
    Diseño gráfico:  David Ruiz
    Colaboración en ensayos: Daniel Moreno Carmenado
    Producción:   Antonio Sarrió para Cambaleo Teatro
    Colabora:   Comunidad de Madrid, Consejería de las Artes, Dirección General de Promoción Cultural

    Resumen:

    A Quien Madruga es una mirada cómica sobre la presencia de lo religioso en nuestros comportamientos cotidianos. Todos los personajes, son víctimas de algún dios: el futuro, la historia, el progreso…
    Pregunta por que sufrimos y cuestiona la santificación del dolor, teniendo en cuenta que no vamos a cambiar nada por estar mal.