Obra
DE TRÁNSITOS
Premio Castilla-La Mancha 1991, con título Danza de ausencias Comedia, sainete y tragedia: tres géneros, tres modos de contar tres historias, de enfrentar a tres personajes de nuestro tiempo con la mayor incógnita, con el mayor abismo de todos los tiempos. La violinista casada con un cazador o la inexplicable convivencia de la cultura con la milicia, de la civilización con la violencia. El doble valor, real o sublimado, de nuestros desechos o la perplejidad de El Chatarrero, fuera de juego, desplazado por el relevo generacional. El poder perpetuándose, con su taimada destrucción y reconstrucción en la persistente obstinación por vivir de La Marquesa. Son, entre otras, las cuestiones que se suscitan en estas piezas entreveradas de emoción y sonrisas.
Autores
Representaciones
- X Muestra 19/11/2002
TEATRO PRINCIPAL
Compañía:
TEATRO A TEATRO
Director:
Jesús Campos García
Actores:
REPARTO (por orden de intervención) TRÁNSITO PARA VIOLÍN Y REVÓLVER Luisa: Maite Brik El Visitante: Goyo Pastor TRÁNSITO DE LA CHATARRA Don Carlos: Jesús Campos Voz de su Mujer: Sylvia Peleija TRÁNSITO DE LA ÚLTIMA PIRÁMIDE Doña Carolina, Marquesa de Tejón: Maite Brik Su Administrador: Goyo Pastor LA SANTA COMPAÑA La Muerte: Sylvia Peleija El Esqueleto: Franciso Pacheco El Hombre del Saco: Goyo Pastor
Ficha Técnica:
Producción: Teatro A Teatro Gestión: Gesteatral Realización de Escenografía: Intermad C.B. Grabación de sonido: Infinity, S.L. Electricidad y sonido: Dumping, S.L. Imprenta: J.A. Cabezas Regidor: Jesús D. Gutiérrez Maquinista: Manuel Hontanilla Técnico de luz y sonido: Iván Guerrero Ayudante de producción: Berta Muñoz Cáliz Realización de utilería: Miguel Brayda Realización de vestuario: Roberto Martínez Diseño gráfico: Martín Moreno-Pizarro Ayudante de dirección: Cristina Capilla Texto, Dirección y Espacio escénico: Jesús Campos García
Resumen:
Comedia, sainete y tragedia: tres géneros, tres modos de contar tres historias, de enfrentar a tres personajes de nuestro tiempo con la mayor incógnita, con el mayor abismo de todos los tiempos. La violinista casada con un cazador o la inexplicable convivencia de la cultura con la milicia, de la civilización con la violencia. El doble valor, real o sublimado, de nuestros desechos o la perplejidad de El Chatarrero, fuera de juego, desplazado por el relevo generacional. El poder perpetuándose, con su taimada destrucción y reconstrucción en la persistente obstinación por vivir de La Marquesa. Son, entre otras, las cuestiones que se suscitan en estas piezas entreveradas de emoción y sonrisas.
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