![]() Obra YAICuatro amigos del alma, encuentran su “santuario”. Tienen 13 años y las circunstancias les obligan a separarse, entonces deciden huir de casa. Este es el asunto.
Hablar a los jóvenes no es fácil. Por ese territorio hemos pasado todos, pero la memoria va borrándolo. No somos elefantes y se nos olvida el camino para ir a beber a esa fuente. Cuando empezamos a trabajar sobre esta idea, sólo existía el perfume del espectáculo y finalmente es sólo la punta del iceberg. La masa sumergida que lo sustenta, se ha quedado impregnada en los telones, en los objetos y en los actores. Empezamos por recordar: cómo era nuestra vida en el barrio, con la familia, en la escuela, cómo eran nuestros profesores y nuestros compañeros de clase y de andanzas y así poco a poco se fue creando el Universo Yai. Luego la sala de trabajo hizo el resto. No entiendo el trabajo de autoría, al margen del proceso de trabajo, en relación íntima con los actores, el escenógrafo, el iluminador, el músico, en evolución permanente. Así trabajamos y disfrutamos de la locura de escuchar a los demás y tomar nota. AutoresRepresentaciones
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