![]() Obra PICASSO ADORA LA MAAREN EL AMOR, EN LA CREACIÓN Y EN LA GUERRA
Picasso es uno de los artistas más significativos de este siglo que acaba de morir, posiblemente el creador más rompedor, popular y vitalista que ha dado el siglo XX, y al mismo tiempo diríase que el último pintor que recogiendo la tradición sitúa al ser humano como centro de su obra. Su extensa y compleja vida, su continua renovación estética, le convierten en un ser prácticamente inabarcable del que siempre se pueden extraer nuevos puntos de vista. En todo caso es un personaje rotundo cuya vida privada y sentimental ha marcado cada una de las etapas de su arte. La relación con Dora Maar, que va de 1936 a 1945, es una de las más bellas y terribles. Dora Maar, fotógrafa y pintora surrealista, es la primera amante de Picasso que puede discutirle de tú a tú, intelectual y artísticamente. Con ella, y con el grupo surrealista, a Picasso se le abrirán nuevas perspectivas creativas en un momento histórico dolorosamente marcado por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial. Ante Dora, ante el surrealismo y ante al guerra, Picasso reaccionará con toda su batería de contradicciones que le son tan propias, dando, una vez más, lo más sublime, exaltado y cruel de sí mismo. Teatro del Temple tiene ya una larga experiencia en el tratamiento de figuras históricas que han ido marcando la cultura de su época y que nos siguen tocando con sus inquietudes todavía por resolver. Picasso adora la Maar viene a cerrar una trilogía iniciada con Goya y continuada con Buñuel, Lorca y Dalí; obra, ésta última, que recibió no sólo una notable acogida por parte del público y la crítica española e internacional, sino además, la entusiasta aprobación de especialistas en el tema como Agustín Sánchez Vidal, Ian Gibson o Juan de La Coxa. Buñuel, Lorca y Dalí fue finalista de los premios Max de las Artes Escénicas 2000. Con estos espectáculos, Teatro del Temple ha ido demostrando como la escena es un lugar propicio para abordar el mundo íntimo, plástico y social de personajes tan universales como enigmáticos. Al mismo tiempo, creemos haber demostrado, en este momento marcado por la frivolidad, que cultura y entretenimiento no son incompatibles. AutoresRepresentaciones
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