![]() Obra PASIONARIAPASIONARIA Y MI ABUELA
Mi abuela se parecía mucho a Pasionaria, vivieron en paralelo compartiendo un mismo siglo que, como ellas, acaba de fallecer. El pelo blanco recogido en un moño, los mismos pendientes, la negra retina impregnada de historia y esa presencia que las trascendía en cada gesto, convirtiéndolas en efigies de mujer eterna, genérica y esencial. Mi abuela fue pobre, católica, crió a ocho hijos y murió obligada por el tiempo, casi igual que Pasionaria. Mi abuela fue de la tierra anónima y local. Madre coraje. Tan sólo le faltaba la voz de Dolores. Nunca había visto ni oído hablar a Pasionaria. Siendo adolescente oí por primera vez su voz en televisión. Primero fue la voz. ¿Cómo era posible que semejante voz brotase de un cuerpo con más de 80 años? La vivacidad del tono, la límpida dicción, la sencillez y la precisión del lenguaje me impresionaron. Nunca antes (ni después) había tenido una sensación parecida oyendo hablar a una mujer. Luego, al leer sobre ella, vi que todos los que la conocieron sintieron esa misma fascinación. La voz... La voz de Ana Belén sombreada con telas estampadas de flores. “... y veremos a Dolores caminar las calles de Madrid”. Frente a la juventud reposada de un país tendido al sol en compañía. La sinceridad en la expresión y el legendario magnetismo de Dolores Ibárruri son un sustrato teatral de incalculable valor. Aún no sé cómo ni por qué, pero adivino extrañas conexiones entre Pasionaria y nuestro sentido profundo del teatro engarzado a la gente y a la historia e impregnado de un humanismo en este momento poco frecuente, porque parece ser que nuestra generación en su conjunto tiende a la desmemoria y a ocuparse de cosas más prácticas e individuales. La iglesia de mi pueblo también fue arrasada y muchos rojos fueron fusilados contra los muros del cementerio donde reposa hoy mi abuela. La guerra la vivieron los viejos y nunca nos hablaron de ella, sólo del hambre y la miseria. ¿Qué escondían? ¿Qué hicieron nuestros abuelos?. ¿Quién obligó a la mujer del cacique a barrer la plaza? ¿Quién apretó los miles de gatillos que aún hoy percuten sobre nuestras cabezas?. ¿Quién engendró el odio?. Hitler pintaba paisajes con acuarelas. Picasso, el Guernica. Jaume Policarpo AutoresRepresentaciones
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