¡AY, CARMELA!

Obra

¡AY, CARMELA!

ACERCA DE LA DIGNIDAD
Ser conscientes de los límites de la dignidad y mantenerlos, en este mundo globalizado, competitivo, cada vez menos personalizado, más deshumanizado, es una dura tarea que a menudo se tiene ganas de abandonar, para dejarse llevar por la corriente, por lo más fácil. Afortunadamente, uno se repone a tiempo para no cometer semejante dejación y sigue adelante por el camino difícil , marginal a veces, pero intrínsecamente satisfactorio. Y es que siempre encontramos motivos importantes: los propiamente personales, claro, pero también los de la gente hermosa que te rodea; esa gente que es capaz de proponerte el reto, por ejemplo, de poder dirigir Ay, Carmela, como ahora Maracaibo Teatro.
Precisamente, esta obra del valenciano Sanchis Sinisterra, que es una “elegía a una guerra civil”, nos está hablando de manera especial del tema de la dignidad; desde el ángulo profesional del artista, puntualmente, pero sobre todo ideológico, es decir, humano en su sentido más profundo. La muerte de Carmela es la muerte de un pueblo digno, y en ella encontraremos el elemento purificador –catártico- para seguir adelante, para seguir a pie firme, sobre el escenario, como ella, explicando hasta la saciedad más inverosímil y al mundo entero nuestro concepto de España, nuestro concepto de vida.
Aquí, más que nunca, el teatro es la vida. Teatro dentro del teatro; vida más allá de la muerte, o, mejor, vida a pesar de la muerte. Vida sólo posible en el teatro, ese lugar mágico donde la memoria se materializa y llega a ser más real que la misma realidad. Si a eso añadimos que esa expresión de la dignidad se manifiesta como un canto republicano, como un grito en contra de la barbarie que impidió el desarrollo de aquella hermosa realidad iniciada un 14 de abril, ya tenemos ahí otro motivo esencial para seguir siendo consecuentes con el camino trazado.
Finalmente, la posibilidad de un trabajo teatral minucioso, delicado, entregado a la belleza de un texto, a la receptividad creadora de unos intérpretes con tanta fuerza como la que tiene Cristina Maciá y Ángel Nicolás, a la sabiduría de un equipo artístico y técnico con el que me siento tan cómodo trabajando, han hecho de este reto un espléndido regalo.
Por todo ello: -Gracias, compañeros.
Nosotros ya hicimos el trabajo. Ahora ustedes, queridos espectadores, déjense llevar al mundo de la escena y podrán sentir con Carmela y con Paulino la rabia y la ternura, la cobardía y el valor, el desconcierto y la evidencia, la risa y el llanto…, y tantos otros sentimientos y emociones de los que estamos hechos los humanos: como usted y como yo.
Antonio González Beltrán

Autores

Representaciones

  • VIII Muestra 22/11/2000 PARANINFO UNIVERSIDAD
    Compañía: Maracaibo Teatro
    Duración: 120 (con descanso)

    Director: Antonio González Beltrán

    Actores:

    Paulino: Angel Nicolás
    Carmela: Cristina Maciá

    Ficha Técnica:

    Diseño de iluminación: Nazario González
    Diseño escenografía: Antonio González
    Diseño de vestuario: Angélica García
    Telones: Miguel Ruíz Guerrero
    Atrezzo: Juan Carlos García
    Sonidista: Ángel Alfosea
    Música original y Banda sonora: Jorge Gavaldá
    Dirección de producción: Juan Carlos García

    Resumen:

    Carmela, y Paulino, la rabia y la ternura, la cobardía y el valor, el desconcierto y la evidencia, la risa y el llanto... sobre todo la dignidad.