TESTAMENTO

Obra

TESTAMENTO

 Seguramente es “Testamento” la obra de teatro más optimista que he escrito en mi vida. Por si acaso, no se fíen de una primera apariencia. Se trata de una obra optimista. Demasiado optimista. Ello me preocupa. A ustedes no, claro. En todo caso, a ustedes les preocupará que sea, además de optimista o pesimista una obra interesante.

 Lo he intentado. La situación que presento, o la historia que cuento, os propone tres personajes masculinos cuyas relaciones y reacciones, cuya lucha por imponerse, deberá cambiar sus vidas. ¿Es esto interesante para el espectador? Debería, si he sabido explicarme porque estoy hablando de herencia, de herederos, de sucesores, de nuestros sucesores, de los del espectador. Estoy hablando del dolor idiota y gratuito que nos proporciona la existencia, la existencia de cualquiera de nosotros y de la esperanza irracional, estúpida, puesta en un lejano futuro donde este dolor cobraría un sentido que, por ahora, de ningún modo podemos comprender. El futuro, en efecto, es incomprensible. Sólo el pasado puede ser asumido. Nosotros podemos entender, al menos en una pequeña parte, al monje de la Edad Media que expresaba su perplejidad y las salidas a su perplejidad en el pergamino. El no podría comprender, para nada, el hombre del fin del segundo milenio que intenta expresarse ante el ordenador. Y sin embargo, he aquí la cuestión, somos sus sucesores.

 Dejémoslo. No soy un pensador, sólo un escritor de teatro. De modo que olviden lo que acabo de decirles. Mi intento ha sido, simplemente, escribir unas situaciones dramáticas tensas y salpicadas con algunas sorpresas. El de construir unos personajes suficientemente complejos, muy distintos entre sí, que en el curso de unas horas van descubriendo lo que no querían descubrir, aunque acaso ya lo sabían.

 Y ya ven, no les diré nada de la historia en si misma. No les contaré nada del “argumento”. Ustedes lo preferirán así. Yo también. Por lo menos, sepan que estoy orgullosos de la, para mí, desconcertante pasión con la que los actores han trabajado sus papeles. Y que estoy enormemente agradecido al amor con el que, sobre todo el director, pero también el escenógrafo y todo el equipo del C.D.N., han acogido y cuidado mi pieza.
Josep María Benet i Jornet

Autores

Representaciones

  • IV Muestra 20/11/1996 TEATRO PRINCIPAL
    Compañía: CHÁCENA

    Director: GERARDO VERA

    Actores:

    JUAN DIEGO, CHETE LERA y ARMANDO DEL RÍO

    Ficha Técnica:

    Reparto (por orden de intervención)
    Profesor JUAN DIEGO
    Amigo CHETE LERA
    Muchacho ARMANDO DEL RÍO
    Con las voces de ÁNGELA CASTILLA, GONZALO DE CASTRO, CARMELO GÓMEZ, LLUÍS HOMAR, ANNA LIZARÁN, JUAN JOSÉ OTEGUI, CANDELA PEÑA, EUSEBIO PONCELA, PEDRO Mª SÁNCHEZ, NATHALIE SESEÑA, PASTORA VEGA

    Realización Escenografía PINTO’S
    Diseño gráfico VICENTE A. SERRANO
    Foto ROS RIBAS
    Asistente de dirección CARLOS MORAIS
    Ayudante de dirección GONZALO DE CASTRO
    Banda Sonora DANIEL GOLDSTEIN, RICARDO STEINBERG
    Iluminación JUAN G. CORNEJO
    Escenografía JON BERRONDO
    Dirección GERARDO VERA
    Producción CENTRO DRAMÁTICO NACIONAL, CHACENA

    Resumen:

    A través de las relaciones nada fáciles entre un profesor, su mejor amigo y su amigo predilecto, se nos muestra el dolor inasible y la hermosa grandeza del amor sin reflejo.