![]() Obra ÓXIDOÓXIDO gira en torno al engaño, la trampa de las palabras y cómo todo el mundo arrastra sus propios fantasmas: recuerdos, deseos secretos de los cuales queremos liberarnos haciendo cómplices a los demás.
Con ÓXIDO intenté escribir una pequeña comedia satírica donde un personaje inmortal a su pesar y otros dos mortales a pesar suyo revolotean alrededor de un billete de lotería (el macguffin de la historia). Lo demás se reduce a algunas dosis de humor ácido para defenderse de toda la mierda que empastra el universo, el drama que mueve a los personajes y unas cuantas gotas de intriga. “Así que me fumaré el 86.311, ¿sabes? Quiero saborear el aroma del Gordo de Navidad. Y mientras lo haga, pensaré en San Ildefonso. Y pensaré también en el culito redondito y suavecito de la niña que cantó el número.” Palabras de C. Rodríguez cinco días antes de ser ejecutado. “La muerte o su alusión, hace preciosos y patéticos a los hombres. Éstos conmueven por su condición de fantasmas. Cada acto que ejecutan puede ser último. No hay rostro que no esté por desdibujarse como el rostro de un sueño. Todo entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable y de lo azaroso. Entre los inmortales, en cambio, cada acto y cada pensamiento es el eco de otros que en el pasado lo antecedieron sin principio visible o el fiel presagio de otros que en el futuro lo repetirán hasta el vértigo.” Borges. “M’cagüendiós.” Forges AutoresRepresentaciones
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