NAUFRAGAR EN INTERNET

Obra

NAUFRAGAR EN INTERNET

 ¿Quién ha dicho que esto sea un monólogo? Daniel dialoga con sus antagonistas: con los ausentes, que lo fueron en su pasado y que aún lo son en el tiempo escénico, y con él mismo. Por lo que sería más cierto decir que esta es una obra interpretada por un solo actor.

 Naufragar en Internet forma parte de una serie de propuestas escénicas que tienen su origen en la limitación. Si A ciegas es un espectáculo sin luz, y A tiro limpio (aún sin estrenar) es una comedia sin espacio escénico, o con el mínimo (la acción transcurre entre dos balcones), ésta que aquí presentamos es, como ya he dicho, una obra sin la presencia de los antagonistas, y no sólo la confrontación con el antagonista interior. (Otra cuestión ya sería saber si lo que nos rodea no es sino la proyección de nuestro interior, o viceversa).

 Trabajar a partir de las limitaciones (tal como me enseñó Pepe Estruch) abre la espita de la imaginación, propiciando de forma fluida la concreción de cuestiones que te angustian y que, de otro modo, no habría forma de meterlas ni con calzador. Cierto que así, más que escribir la obra, es la obra la que te escribe a ti, pero eso ya son sutilezas de consumo interno en las que no hay por qué extenderse.

 De puertas afuera, de lo que aquí se trata es de cómo entender la culpabilidad en una sociedad donde “los negocios, por mucho que se hagan mirando para otro lado, no sólo no desmerecen, sino que te acreditan”, o en la que, pese a la mucha información, y precisamente a consecuencia de este empacho, el zapping te permite ignorar y, por tanto, desentenderte de cuanto te exige compromiso. Mientras que, por el contrario, y junto a tan laxa actitud, la más pequeña cuestión sexual sigue conmoviendo conciencias, ocasionando traumas, o incluso alterando el curso de la historia (consultar en hemerotecas).

 Para dar vida a esta historia he tenido la suerte de contar con Francisco Vidal, actor forjado en el Método, por lo que siendo yo algo meyerholdiano, cabría aventurar un cierto desencuentro. Todo lo contrario. De dentro a fuera, o de fuera a dentro, el trabajo avanza (escribo esta nota en pleno período de ensayos) hacia la verdad escénica con tal facilidad que me hace pensar si no será esta confluencia el mejor modo de jugar al teatro.
Jesús Campos García

Autores

Representaciones

  • VII Muestra 27/11/1999 AULA DE CULTURA CAM
    Compañía: TEATRO A TEATRO
    Duración: 90

    Director: Jesús Campos

    Actores:

    Francisco Vidal

    Ficha Técnica:

    Construcción de escenografía INTERMAD C.B.
    Mobiliario FABERPLAST
    Grabación sonido INFINITY, S.L.
    Utilería MIGUEL BRAYDA
    Gestoría GESTEATRAL
    Diseño gráfico MARTÍN MORENO Y PIZARRO, S.L.
    Maquinista MANUEL HONTANILLA
    Técnico de iluminación JESÚS HONTANILLA
    Técnico de sonido ANTONIO JOSÉ DOMÉNECH
    Secretaria de producción MAR CRESPO-LÓPEZ
    Ayudante de dirección BERTA MUÑOZ CÁLIZ

    Texto, espacio escénico y dirección JESÚS CAMPOS GARCÍA

    Resumen:

    Estreno absoluto

    Algo más que un naufragio. La catástrofe de un confuso o la memoria de unos hechos dramáticos que pueden hacernos reír –así de paradójica es nuestra mirada– o reflexionar, aunque poco. Sentir, más bien. Contemplar, en cualquier caso, cómo nuestro desconcierto tiene su origen en los demás, si bien “los demás” no son sino la proyección de nuestro caos interior. Qué cosas.