GILIPOLLAS SIN FRONTERAS

Obra

GILIPOLLAS SIN FRONTERAS

LA GILIPOLLEZ COMO LEIT-MOTIV

 Cuando comenzamos a escribir el texto de Gilipollas sin fronteras buscábamos en principio plasmar en un escenario el humorismo de diversas situaciones cotidianas. Probablemente influidos por nuestra propia idiosincrasia descubrimos que todas estas situaciones tenían un nexo común: La gilipollez humana. Pero no la GRAN GILIPOLLEZ, esa que hace que el mundo vaya como va, sino la pequeña y entrañable gilipollez de cada uno consigo mismo y en sus relaciones con los demás. Observamos que dentro de cada persona hay un gilipollas que gobierna en ocasiones su vida, y que tampoco era tan terrible siempre que se le reconociera y se aprendiera a vivir con él.

 De modo que revisamos todo el material escrito hasta ese momento desde esta óptica y todas las piezas engranaban. Lo teníamos. El tema de la gilipollez humana era tan extenso que cabía desde el alquiler de un piso hasta Shopenhauer, desde un viaje en ascensor hasta el CESID (servicio de ¿inteligencia?).

 Y parece que dimos en el clavo puesto que el público suele responder no sólo llenando los locales donde actuamos, sino participando activamente en el espectáculo en mayor o menor medida, hasta que todos juntos, en una catárquica apoteosis final acabamos cantando los alegres sones de nuestro himno:
 SOY GILIPOLLAS, LO SOY DONDE QUIERA QUE VOY.
 SOY GILIPOLLAS Y ME HE DADO CUENTA HOY.
 GILIPOLLAS SIN FRONTERAS ES TU ORGANIZACIÓN;
 HABRÍA MUCHOS MÁS GILIPOLLAS CON TU PARTICIPACIÓN.

Autores

Representaciones

  • VII Muestra 26/11/1999 CLAN CABARET
    Compañía: GILIPOLLAS SIN FRONTERAS
    Duración: 60

    Director: Adolfo Pastor y Santiago Nogués

    Actores:

    Adolfo Pastor, Santiago Nogués

    Ficha Técnica:

    Autores SANTIAGO NOGUÉS, ADOLFO PASTOR

    Dirección  Los mismos de antes

    Movimiento escénico Según nos levantemos ese día
    Nos echa la bronca cuando lo hacemos mal CARMEN GODOY
    Iluminación JAVIER BOTELLA

    Resumen:

    Dos actores que tras diez años de trabajo se dan cuenta de que nunca llegan a fin de mes. Y piensan ¡Somos gilipollas!