![]() Obra REVOLUCIÓN EN GALERASUNA REFLEXIÓN SOBRE EL DESTINO
La idea de evolución y cambio consciente, muy a menudo va unida al miedo, a la inseguridad, al vértigo, sin embargo nos sumergimos en ella como en un pozo de esperanza. Para mucha gente, la vida es un montón de circunstancias acumuladas que se le vienen encima como una maldición. Sólo algunas veces surge la chispa que nos hace reaccionar y si nos aferramos a ese detonante, podemos tomar las riendas y cambiar esa condena que suele ser el destino. Todos tenemos poder para ello, y siempre podemos encontrar alguna excusa que nos haga replanteamos el pasado y tomar la decisión de cambiar el futuro. Atravesar ese umbral es un acto heroico, excitante. Lo que encontremos mas alía del cambio es otro asunto. La felicidad no esta asegurada nunca. Por eso el telón se cierra antes del desencanto, al fin y al cabo, esto sólo es una comedia. El ambiente monótono de una oficina de archivos municipales, instalada en un sótano oscuro y húmedo, invita al adocenamiento. Y el mundo del funcionario supone siempre una trampa difícil de salvar. Los dos personajes que conviven en esta oficina lo saben, pero se benefician de una situación absurda a cambio de un cierto bienestar que alimenta situaciones cómicas. Pero este grotesco equilibrio se ve interrumpido por la aparición de nuevos personajes que rompen el sentido del sinsentido, acelerando así, el motor de la comedia. El revulsivo es la llegada de una mujer, la nueva Jefa del Negociado, pero también la presencia de un objetor de conciencia, junto con Amador, su inseparable colega. Ellos servirán como detonante para que surja el conflicto, que finalmente salpicara a todos los personajes, haciéndoles sacar su lado mas activista, mas limpio, mas nuevo. Política, insumisión, trabajo, relaciones personales, familiares, ataduras, siempre somos responsables únicos de lo que hacemos con nuestras vidas. Acomodarse o saltar, «that is the question». Las crisis personales hay que ganárselas y la propuesta es romper con la sumisa pasividad a golpe de carcajada. ¿Te atreves? Cristina Maciá AutoresRepresentaciones
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